Pedagogía de los Medios de Comunicación

El comienzo de una historia



Suena el despertador, apenas ha amanecido y Adila se viste en su cuarto poniéndose el burca de todos los días. Al salir del cuarto baja las escaleras, y se encuentra con su padre, su madre y su hermano que le esperan para llevar a cabo el primer rezo del día en la mezquita. Adila es musulmana pero su familia adapta sus costumbres a las posibilidades que Granada les ofrece.
En la mezquita los hombres y las mujeres están separados, y al terminar el rezo ella y su hermano se dirigen a la universidad, tras despedirse de sus padres. En la universidad Adila estudia Filología islámica mientras que su hermano estudia traducción. Ambos se separan al entrar en la facultad dado que no comparten clase, y Adila se sienta en un lateral del aula, bajo la atenta mirada de algún compañero que todavía no comprende que empuja a esa chica que en clase participa y se comporta de manera totalmente normal a taparse y ser diferente.
La clase transcurre con normalidad, mientras que Adila se percata de que un chico la mira apasionadamente desde tres asientos más a la izquierda, dado que las dos sillas que les separan están vacías. Adila al principio no le presta mucha importancia pero tras haber intervenido alguna vez durante la clase empieza a sentirse más observada, dado que esos ojos verdes no dejan de mirarla. Ambos cruzan las miradas en repetidas ocasiones y ella le lanza una sonrisa. El chico decide sentarse a su lado y presentarse en voz baja, explicándole que se llamaba Alberto e intentando el acercamiento le habla sobre la sensualidad que le despertaba el hecho de que llevara burca y que la encontraba muy atractiva. Tras unas risas en voz baja y unos primeros coqueteos la pasión se hace latente entre ambos.
Al finalizar la clase ambos salen al pasillo y sin mediar palabra Alberto le planta un beso y la guía hacia el lavabo masculino en el cual se adentran en una de las cabinas de los chicos. Ambos, dejándose llevar por la pasión del momento comienzan a besarse y a acariciar sus cuerpos, mientras una de las manos de Alberto desciende por la espalda de Adila y se adentra por debajo del vestido agarrándole una nalga. De repente escuchan como entran un par de chicos en el lavabo, hecho que les excita dado que sienten el miedo de ser descubiertos y deciden intentar guardar el silencio mientras Adila está sentada encima de Alberto el cual está sentado encima de la taza del lavabo. De repente y a su pesar se abre la puerta mientras un chico de cabello negro entra en la cabina a la vez que habla con un compañero que se encuentra lavándose las manos, y la sorpresa llega al girar este hombre la cabeza y encontrar aquella situación que le sobrecoge. La cara de Adila empieza a cambiar, se sonroja, se avergüenza y empieza a llorar mientras el chico cierra la puerta de un golpetazo entre insultos y amenazas de que lo que ha visto sería explicado a su padre, el cual decidiría que hacer. Era el hermano de Adila.

Para explicar este comienzo de historia he utilizado unos tópicos que son conocidos por la mayoría de las personas. Para empezar e utilizado como protagonista a una chica musulmana, lo cual hace referencia a una cultura en la cual la mujer está menospreciada y marginada de la vida social y política. Aprovechando este hecho he decidido situar la historia en una ciudad Española como es Granada, en la cual las costumbres son diferentes y hay un modelo cultural distinto al de la protagonista.
Dado que el relato trancurre en una ciudad en la que las mujeres por normal general son respetadas en su totalidad y no sufren ningun tipo de discrimanción, he añadido el hecho de que la protagonista, Adila, haya adoptado ciertos características y libertades propias de la sociedad española.
Todo esto lo he mezclado con el tema de la pasión y el sexo que contrasta con la cultura tradicional musulmana en la cual la acción de Adila no está bien considerada y podría acarrear consecuencias.

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